Yo no veo el amor. No puedo olerlo, no puedo oírlo. Puedo suponerlo, o puedo entreverlo, pero nunca podré tocarlo. No es fácil tratarlo, ni siquiera es fácil determinar el sabor que tiene. Algunas veces sabe amargo y otras, dulzón.
No se puede amar y probarlo de verdad, no hay unos patrones que lo puedan medir ni afirmar, es algo inmesurable que ni siquiera podemos decir que exista realmente. Entonces llegamos a la cruda y oscura conclusión de que el amor es ilusorio y no recibimos de él más que un regusto añadido a nuestra vida, por momentos, fugaces, cortos, largos y eternos. Más allá del bien y del mal.
El amor agridulce no es más que una sucesión de momentos agrios, y momentos dulces.
miércoles, 14 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
El maestro del Tai Chi
El maestro del Tai Chi flipaba en colores. Durante sus largas sesiones, podía ver innumerables cosas con su propio cuerpo.
Durante las sesiones sus aposentos se embardunaban de un humo embriagador. El maestro tensaba sus músculos, y comenzaba. La forma de la grulla. Dedos en tensión, simulando ser plumas de ave; Pie elevado, con la gracia de un pelicano, en tensión, sin moverse. El maestro se concentra, entonces es un ave.
Posada en una arista en un precipio, se eleva ante miles de cabezas de roedores y chacales. La altura no es un problema, porque podría desplegar sus alas y planear si se cayera, por un golpe de viento. Otea el horizonte, el sol le daña los ojos pero es precioso. Las luces me ciegan y siento un ligero placer, tengo sueño y así como estoy podría dormirme.
El maestro se mueve, cambia la figura. Brazo derecho al frente, palma extendida. Muñeca elevada, dedos orientados al suelo. Es la boa, una serpiente mortífera que se mueve con sigilo.
La jungla amazónica, movimientos lentos, rítmicos mueven a la boa por entre la vegetación. Se queda quieta, posiblemente detecte una presa con sus afinados sentidos. Está completamente oculta entre la maleza, escrutando hasta dar con una señal. Completo silencio, no emite ningún sonido, sólo se oye el rumor de lo salvaje. Un ruido, una pequeña fiera salta y corre; Dos movimientos de cola, zas, le muerde el cuello.
El meastro ejerce un fuerte movimiento con el brazo, a modo de látigo. Los pasos de la serpiente, marcan el final del ejercicio. Abre las piernas, consigue equilibrio. El brazo derecho le cuelga por delante, y lo coloca de forma que el codo se orienta hacia arriba y la palma hacia abajo. Es una trompa.
El elefante camina pisando todo lo que encuentra. No se detiene por nada, ninguna bestia le ataca y todos le respetan. Atropella, arranca árboles, destroza algunos animales. Con su trompa azota y también arranca a su antojo. Por pasar y generar destrucción, es la motivación del elefante.
Este ejercicio es muy duro, exige una tensión muy fuerte y el cuerpo se agota. Se comenta que el maestro del Tai Chi podía realizarlo durante 2 horas y media, pero eso cuando era joven. A los 92 años es comprensible que haya tenido que parar a descansar, y a secarse el sudor. Aprovechará para beber algo.
Apoya el pie derecho delante, el izquierdo atrás de la manera que mejor equilibrio consigue. Extiende sus manos por delante de la cara, en forma de garras. Se dispone a realizar la figura del tigre cazando. Arquea las cejas, abre la mandíbula. Se le desencaja. Los ojos se le desorbitan, en una cara de verdadero terror. No se podría definir si estaba haciendo una figura de verdad, o si le estaba pegando un ataque. El hecho es que nos engañaron nuestros sentidos, el maestro del Tai Chi moría de un ataque espinal cuando forzaba toda la espalda, y los brazos. Paralizándole el corazón y destrozándole los músculos desgarrándolos explotando tensión.
El maestro del Tai Chi se hizo inmortal, nadie le podrá olvidar nunca y se hablará de él durante años y años y años. Muchos años, hasta que se le olvide y nunca nunca más se hable de él, durante años y años y años.
Durante las sesiones sus aposentos se embardunaban de un humo embriagador. El maestro tensaba sus músculos, y comenzaba. La forma de la grulla. Dedos en tensión, simulando ser plumas de ave; Pie elevado, con la gracia de un pelicano, en tensión, sin moverse. El maestro se concentra, entonces es un ave.
Posada en una arista en un precipio, se eleva ante miles de cabezas de roedores y chacales. La altura no es un problema, porque podría desplegar sus alas y planear si se cayera, por un golpe de viento. Otea el horizonte, el sol le daña los ojos pero es precioso. Las luces me ciegan y siento un ligero placer, tengo sueño y así como estoy podría dormirme.
El maestro se mueve, cambia la figura. Brazo derecho al frente, palma extendida. Muñeca elevada, dedos orientados al suelo. Es la boa, una serpiente mortífera que se mueve con sigilo.
La jungla amazónica, movimientos lentos, rítmicos mueven a la boa por entre la vegetación. Se queda quieta, posiblemente detecte una presa con sus afinados sentidos. Está completamente oculta entre la maleza, escrutando hasta dar con una señal. Completo silencio, no emite ningún sonido, sólo se oye el rumor de lo salvaje. Un ruido, una pequeña fiera salta y corre; Dos movimientos de cola, zas, le muerde el cuello.
El meastro ejerce un fuerte movimiento con el brazo, a modo de látigo. Los pasos de la serpiente, marcan el final del ejercicio. Abre las piernas, consigue equilibrio. El brazo derecho le cuelga por delante, y lo coloca de forma que el codo se orienta hacia arriba y la palma hacia abajo. Es una trompa.
El elefante camina pisando todo lo que encuentra. No se detiene por nada, ninguna bestia le ataca y todos le respetan. Atropella, arranca árboles, destroza algunos animales. Con su trompa azota y también arranca a su antojo. Por pasar y generar destrucción, es la motivación del elefante.
Este ejercicio es muy duro, exige una tensión muy fuerte y el cuerpo se agota. Se comenta que el maestro del Tai Chi podía realizarlo durante 2 horas y media, pero eso cuando era joven. A los 92 años es comprensible que haya tenido que parar a descansar, y a secarse el sudor. Aprovechará para beber algo.
Apoya el pie derecho delante, el izquierdo atrás de la manera que mejor equilibrio consigue. Extiende sus manos por delante de la cara, en forma de garras. Se dispone a realizar la figura del tigre cazando. Arquea las cejas, abre la mandíbula. Se le desencaja. Los ojos se le desorbitan, en una cara de verdadero terror. No se podría definir si estaba haciendo una figura de verdad, o si le estaba pegando un ataque. El hecho es que nos engañaron nuestros sentidos, el maestro del Tai Chi moría de un ataque espinal cuando forzaba toda la espalda, y los brazos. Paralizándole el corazón y destrozándole los músculos desgarrándolos explotando tensión.
El maestro del Tai Chi se hizo inmortal, nadie le podrá olvidar nunca y se hablará de él durante años y años y años. Muchos años, hasta que se le olvide y nunca nunca más se hable de él, durante años y años y años.
domingo, 11 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
El fin del mundo. Parte 1
- El sol crece hacia el infinito.. eso es bueno porque al parecer si explosiona no sufriremos daños, porque irá en la otra dirección.
- No sé Joe... Yo creo que por muchas direcciones que tome.. Norte, sur, este, oeste.. si explosiona.. esta más que claro que también desapareceremos.
- Por qué Mike? Por qué debemos desaparecer? No entiendo, no hay razones, qué dice Cristo de esto? Eh?
- Mira.. No te digo cosas por decir.. Este debia ser nuestro destino.. El planeta ha ocasionado esto, el planeta se ha cargado al sol.. yo si fuera un sol, y un planeta hijo mío me mata.. Si tuviera por lo que sea explosionar.. Sé y estoy seguro de lo que digo, querría llevarme a ese hijo mío al otro mundo conmigo. Ahí te lo dejo chaval.
- No sé si debo admitir que tienes razón, merecemos explotar con el pobre señor sol padre nuestro.
- Pero bueno Joe.. Tenemos suerte, podemos vivir pásivamente, incluso si queremos contribuyendo a que el sol explosione pronto.. Sabes que eso no ocurrirá mientras estemos aquí porque ya habremos más que muerto?
- Sí.. En eso tienes razón pero.. No has pensado en la gente que sí esté ahí, en ese momento, que si les preocupa el hecho porque están apunto de morir.. Entonces ellos no actuarían así, ellos harían lo posible por evitarlo, pero como aun no estamos incluso lo estamos contribuyendo, conribuímos a que nuestro futuro sea así.. Yo opino que no es justo, porque todos seres humanos pasados como futuros debemos actuar por igual para ir bien, y la opción adecuada aquí es preocuparse.. Preocuparse por el mundo como harían aquellos tan cercanos de finalizar su era..
- Creo que tío, me has llegado al alma.. Me has convencido.. Le pediré a mi papi mañana que ya sabes es.. el Jefe del Mundo(en estos tiempos futuros hay un jefe supremo del mundo) y le pediré por mi cumpleaños que mantenga a salvo el sol
- Genial!
Al padre:
- Papá papá! Quiero de cumpleaños que protejas al sol!.
El padre piensa: "Joder puto niño ya ha estado hablando con el hijo de la mujer que limpia el vater, que le mete ideas raras.. Esa gente piensa mucho por la demás gente, da asco!"
- ... Buenoo hijo, no puedo negarte lo que me pides porque eres mi cielo.. Lo haré de verdad, por tí (Mierda!)
FIN, MUNDO FELIZ
- No sé Joe... Yo creo que por muchas direcciones que tome.. Norte, sur, este, oeste.. si explosiona.. esta más que claro que también desapareceremos.
- Por qué Mike? Por qué debemos desaparecer? No entiendo, no hay razones, qué dice Cristo de esto? Eh?
- Mira.. No te digo cosas por decir.. Este debia ser nuestro destino.. El planeta ha ocasionado esto, el planeta se ha cargado al sol.. yo si fuera un sol, y un planeta hijo mío me mata.. Si tuviera por lo que sea explosionar.. Sé y estoy seguro de lo que digo, querría llevarme a ese hijo mío al otro mundo conmigo. Ahí te lo dejo chaval.
- No sé si debo admitir que tienes razón, merecemos explotar con el pobre señor sol padre nuestro.
- Pero bueno Joe.. Tenemos suerte, podemos vivir pásivamente, incluso si queremos contribuyendo a que el sol explosione pronto.. Sabes que eso no ocurrirá mientras estemos aquí porque ya habremos más que muerto?
- Sí.. En eso tienes razón pero.. No has pensado en la gente que sí esté ahí, en ese momento, que si les preocupa el hecho porque están apunto de morir.. Entonces ellos no actuarían así, ellos harían lo posible por evitarlo, pero como aun no estamos incluso lo estamos contribuyendo, conribuímos a que nuestro futuro sea así.. Yo opino que no es justo, porque todos seres humanos pasados como futuros debemos actuar por igual para ir bien, y la opción adecuada aquí es preocuparse.. Preocuparse por el mundo como harían aquellos tan cercanos de finalizar su era..
- Creo que tío, me has llegado al alma.. Me has convencido.. Le pediré a mi papi mañana que ya sabes es.. el Jefe del Mundo(en estos tiempos futuros hay un jefe supremo del mundo) y le pediré por mi cumpleaños que mantenga a salvo el sol
- Genial!
Al padre:
- Papá papá! Quiero de cumpleaños que protejas al sol!.
El padre piensa: "Joder puto niño ya ha estado hablando con el hijo de la mujer que limpia el vater, que le mete ideas raras.. Esa gente piensa mucho por la demás gente, da asco!"
- ... Buenoo hijo, no puedo negarte lo que me pides porque eres mi cielo.. Lo haré de verdad, por tí (Mierda!)
FIN, MUNDO FELIZ
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)