No hay inspiración. El escritor se duerme entre nubes de whisky, con la cabeza apoyada sobre su máquina de escribir. No ha conseguido nada, ni una idea, ni una posible historia, ni un solo personaje que protagonizara su obra. El escritor está dormido, y mientras duerme surgen de su cabeza innumerables fantasías. Princesas en castillos custiodiados por un dragón, el caballero de dorada armadura acude en su ayuda; Un gángster que traiciona a su capo por un tema de mujeres, la guerra de bandas más sangrienta de los últimos años de la literatura; Un asesino anda suelto en Amsterdam, le llaman el asesino del barrio rojo. Ataca a las protistutas haciéndose pasar por cliente, y una a una van cayendo hasta que se decide actuar y el detective José Colomo con cada muerte está un paso más cerca del asesino. Hasta que le caza apunto de asesinar a la prostituta de la que José se enamora durante el transcurso de la historia.
Se despereza, son las 9 de la mañana y tiene los huesos molidos. En la cara tiene grabado asdxc, le duele si se toca. No sabe ni cuando se ha dormido, ni puede recordar uno solo de sus sueños, ni siquiera el último. Decide desayunar sin ducharse. Una tostada con mantequilla, un donut, café con leche y zumo de naranja. Se lo sirve en la cama mientras ve la televisión, en el Canal Cine 24h echan Aliens, se queda pasmado mirándola y pasa las horas hasta que Ripley elimina a la Reina. Las 12 del mediodía, máquina de escribir, cuadernos de notas y bolis dispuestos sobre la mesa. El escritor se sienta frente a ello, no se ha duchado y lleva la ropa del día anterior. Coge un cuaderno y escribe:
"La vida no es lo que creemos. Es el sueño de alguien, y casi todos los personajes son sólo temporales. Viven cuando se les sueña, mueren al despertar. Estos personajes que destruimos a nuestro antojo, serían el jugo de la historia. Se supone que estos entes imaginarios pueden tomar constancia de su realidad, y intentar que el que esté soñando no vuelva a despertar. Nos adentraremos en un sueño de un personaje creado para el momento. Este personaje también estará dentro del sueño, será el protagonista. Nos adentramos en su sueño, es un sueño provocado después de horas de fiesta y drogas, vicio y sexo. Un sueño profundo, comienza con una minihistoria que ingeniaremos más adelante, en la que se presentarán unos personajes oníricos en parte esterotipados. El sueño es muy largo, y durante el transcurso de la historia que parece la inicial, estos personajes cambian radicalmente de forma de actuar, y convierten el sueño del tío que sueña en una pesadilla. Como arma tienen acceso a todo el subconsciente del protagonista. Le someten a infinitos recuerdos dolorosos, ataques de sus propias fobias, todo con el fin de conseguir matarlo definitivamente dentro del sueño, que nunca despertara y que ellos vivirían por siempre en ese sueño. Se presentan al final como simples "humanos" movidos por un instinto de supervivencia con el que el lector debe poder identificarse, viéndose capaz de desquiciar a un hombre con tal de subsistir por siempre y no perecer. Finalmente el alter ego del protagonista dentro del sueño, acaba recluido en un psiquiátrico donde lo tienen drogado y controlado con tal de que no pueda despertar nunca. Durante el último momento dejaré entrever que este hombre que parece completamente acabado, tiene oportunidad de pasar por encima de sus captores y atacar él. Así si funciona, puedo hacer una secuela con el mismo esquema narrativo que esta, en formato de venganza y triunfo, después de este final tan desolador en el que el lector se identificará con los que ha estado tratando como los malvados, y además el personaje que han estado siguiendo durante un proceso de locura, que han llegado a querer, queda completamente inutilizado de una forma tan deprimente."
El escritor mira su cuaderno, lo lee una vez, y lo lee otra. En su cabeza ya borbotan ideas, necesita una historia firme con la que empezar el sueño y debe pensarla también. Esta motivado, irrandiando terribles ganas de crear. Arranca la hoja del cuaderno y se la pone enfrente, al lado de la máquina de escribir. Se cruge todos los dedos, y mira al techo como cuando tiene que concentrarse. Qué imágenes le vienen a la cabeza, paisajes inimaginables en aventuras de ensueño. Todo rodeado del aire onírico que tienen los sueños. Algo en su mente se ha abierto, estaba cerrada y por eso no conseguía escribir. Ahora la ha abierto, ha conseguido crear y se ha activado de nuevo. Se libera su bloqueo y afloran todos los pensamientos e ideas que se le habían mostrado en los sueños. Esa parte de su cerebro no podía entenderla, debido a la situación en la que se encontraba. El escritor apoya los dedos sobre las teclas. Una lagrima cae por su mejilla, los ojos enrojecidos y la mirada perdida. La gota cae sobre la letra K. Apoya sobre él el dedo para secarla y escribe:
"Klaus Kiborg se ha dormido. Klaus Kiborg se ha dormido vestido, sin duchar y borracho en la habitación de hotel que le ha pagado su jefe para que acuda a unos cursillos. Está en una nave espacial, rumbo a la 5ª estrella en la constelación de Uriel, unos humanoides salvajes están atancado al personal, y tienen a la comandante con ellos...
Continuará
jueves, 9 de septiembre de 2010
miércoles, 18 de agosto de 2010
La jungla de tu corazón
Adéntrate un día, si tu valor te lo permite, en la jungla de tu corazón. Machete en mano revienta venas y arterías, sumérgete en el río de sangre y pelea contra las brutales corrientes que pretenden machacarte contra las paredes siempre palpitantes, siempre en movimiento. El calor que tu corazón desprende depende de tu propia capacidad de bombear sangre y sentir amor, compasión, alegría, tristeza, y el grandioso cúmulo de sensaciones que emanan de un órgano tan sencillo, y tan vulnerable. Cuanto más te introduzcas más cerca estarás de tí mismo, de ver tu propio reflejo en la sangre, rebotando contra las paredes y viajando de ventrícula en ventrícula. Nunca te verás tan claro como te ves en tu propio corazón, en la jungla. Un animal salvaje desplegando todas sus habilidades con el fin de obtener la vida, de crear un ser capaz de monitorizar una cantidad de efectos y sensaciones que colman toda su dimensión y son él mismo, en un todo, y le definen de principio a fin. Si eres capaz de llegar hasta este punto, podrás conocerte a tí mismo y comprender que posiblemente puedas llegar a odiarte y quieras hacer explotar tu corazón, morir y hacer morir a aquel ser puro, sin ninguna influencia exterior, que te repugna y te asquea. Pero eres tú, y algo te impide hacerle ningún mal. Enamorarse de uno mismo dentro del propio corazón puede sonar estrafalario, pero no es ninguna locura si hemos podido llegar a comprender todo lo que se está intentando transmitir. Si hemos conseguir llegar a nosotros mismos a través de arterías, sangre y palpitación extrema, el esfuerzo significa que nos atraemos a nosotros mismos más que a ningún otro ser, ente o idea. Racional o irracional, eso es lo de menos, no tratamos estos temas ahora.
La sangre fluye y tú copulas flotando en ella, con el propio reflejo de tu ser. El resultado de ese acto sexual es una fusión entre tu yo interior, y tu yo exterior, una mezcla explosiva que permite a uno explorar al máximo sus capacidades y desarrollar un mundo interno y externo capaz de satisfacer todas las necesidades humanas, todas aquellas que no son fisiológicas pero que al fin y al cabo son necesidades. Y necesidades viene de necesitar, necesitar es un sentimiento fuerte, y solo se necesitan aquellas cosas necesarias, y necesaria significa que sin ello... Algo te falta, y la vida no es vida, ni está completa, ni tiene sentido.
La sangre fluye y tú copulas flotando en ella, con el propio reflejo de tu ser. El resultado de ese acto sexual es una fusión entre tu yo interior, y tu yo exterior, una mezcla explosiva que permite a uno explorar al máximo sus capacidades y desarrollar un mundo interno y externo capaz de satisfacer todas las necesidades humanas, todas aquellas que no son fisiológicas pero que al fin y al cabo son necesidades. Y necesidades viene de necesitar, necesitar es un sentimiento fuerte, y solo se necesitan aquellas cosas necesarias, y necesaria significa que sin ello... Algo te falta, y la vida no es vida, ni está completa, ni tiene sentido.
lunes, 16 de agosto de 2010
Peligro en la circulación. FIN
Se salpicó de su sangre, pocas décimas de segundo antes de que otra bala le rajara a él mismo la garganta. Se cayó al suelo, revolviéndose mientras le chorreaba la sangre. Ya habían esparcido gasolina por todo el suelo, lo olió cuando agonizaba en el suelo. Iban a cumplir la venganza. Apareció Daniela con una pitillera en la mano. Se acercó al jefe, y la abrió. Extrajó dos cigarros, colocó uno en los labios del jefe y luego se quedó ella con el otro. Sacó un mechero de la pitillera y la cerró. Se la guardó, y con el mechero encendió los dos cigarros. De fondo Austin intentaba chillar aunque sólo se oía un gémido ahogado por el gorgoteo de la sangre. Pero aun así pudo ver como la chica lanzaba el mechero a poca distancia de él, mientras los dos se giraban y se marchaban. Lo último que pudo ver, sólo fue fuego. Lo último que pudo haber sentido es la terrible tristeza después de un desengaño amoroso. Pero esto no lo podía sentir, el dolor prevalecía, y lo último que sintió en esta vida fue dolor.
Futuropía S.A.
El pasado no volverá. Recuerdos y recuerdos. Llega un día pasados los años que te preguntas ¿Por qué no decidí escribir un diario?
Recuerdas muchas cosas, momentos e historias de juventud. Aun así hay momentos que han caído en el olvido, y pueden no ser menos importantes que las que permanecen. Circunstancias únicas que no van a repetirse, ya no eres la misma persona ni te rodean las mismas gentes.
La bola sube y baja, es pateada y entra en la portería. Gol. La bola es tu vida, y nosotros la cazaremos.
Así acaba el anuncio del producto del año, patentado por Futuropía S.A. El invento en cuestión era una máquina a la que se enchufaba a las personas, utilizando unos conectores de metal que se acoplaban a las sienes, y ecribía un diario de tu vida leyendo los recuerdos almacenados en el subconsciente. Debajo de las imágenes publicitarias que acompañaban el anuncio, rezaba en letra pequeña: "Los datos obtenidos durante el proceso pasarán a ser propiedad intelectual de Futoropía S.A marca registrada.".
Este es uno de los casos en el que se demuestra el punto al que han llegado en el futuro los copyrights, patentes y propiedades intelectuales, industriales y de todo tipo. Todo salido de unas leyes que nadie ha llegado a entender. Debido a estas propiedades una empresa como Futuropía puede tener en propiedad miles de vidas, pudiendo hacer con ellas lo que quieran. Muchos escritores de éxito comercian con Futuropía para que les vendan las vidas más interesantes. Algunas ya de por sí, son toda una vida de la que hacer una historia que valga millones en ventas; otras tenían unos momentos tan únicos y explosivos que valían una sola nóvela, una historia dentro de una vida.
Grandes éxitos universales son fruto de estas ventas y transacciones literarias. La historia de Lord Vaudevil, que vio como una anécdota de su infancia era un estreno en el cine.
Una carretera. Su madre arrastrándole por el desierto esperando encontrar un coche. Se suben a una vieja furgoneta que conduce un hombre mayor, sombrero de vaquero sobre su cabeza. Persecuciones de automóviles por el desierto, una vieja granja que alberga un secreto, disparos y sangre. Sobre todo sangre. Así era ese capítulo en lo que finalmente fue la saga con más beneficios en la historia de Hollywood. Le seguía la progresión de una vida marcada por un episodio de violencia, sexo, y sadomasoquismo extremo entre revólveres y faldas en llamas. Gran parte de ello inventado, ya eran frutos de otras vidas que se remodelaban al personaje ya creado, y haciendo más enfasis en la intrusión de la fantasía en los relatos. Un romance improvisado fruto de una mirada entre dos amantes, una mirada cruzando el Sena. Aventuras en Egipto, siendo raptados por unos fanáticos enamorados del jamón serrano.
Recuerdas muchas cosas, momentos e historias de juventud. Aun así hay momentos que han caído en el olvido, y pueden no ser menos importantes que las que permanecen. Circunstancias únicas que no van a repetirse, ya no eres la misma persona ni te rodean las mismas gentes.
La bola sube y baja, es pateada y entra en la portería. Gol. La bola es tu vida, y nosotros la cazaremos.
Así acaba el anuncio del producto del año, patentado por Futuropía S.A. El invento en cuestión era una máquina a la que se enchufaba a las personas, utilizando unos conectores de metal que se acoplaban a las sienes, y ecribía un diario de tu vida leyendo los recuerdos almacenados en el subconsciente. Debajo de las imágenes publicitarias que acompañaban el anuncio, rezaba en letra pequeña: "Los datos obtenidos durante el proceso pasarán a ser propiedad intelectual de Futoropía S.A marca registrada.".
Este es uno de los casos en el que se demuestra el punto al que han llegado en el futuro los copyrights, patentes y propiedades intelectuales, industriales y de todo tipo. Todo salido de unas leyes que nadie ha llegado a entender. Debido a estas propiedades una empresa como Futuropía puede tener en propiedad miles de vidas, pudiendo hacer con ellas lo que quieran. Muchos escritores de éxito comercian con Futuropía para que les vendan las vidas más interesantes. Algunas ya de por sí, son toda una vida de la que hacer una historia que valga millones en ventas; otras tenían unos momentos tan únicos y explosivos que valían una sola nóvela, una historia dentro de una vida.
Grandes éxitos universales son fruto de estas ventas y transacciones literarias. La historia de Lord Vaudevil, que vio como una anécdota de su infancia era un estreno en el cine.
Una carretera. Su madre arrastrándole por el desierto esperando encontrar un coche. Se suben a una vieja furgoneta que conduce un hombre mayor, sombrero de vaquero sobre su cabeza. Persecuciones de automóviles por el desierto, una vieja granja que alberga un secreto, disparos y sangre. Sobre todo sangre. Así era ese capítulo en lo que finalmente fue la saga con más beneficios en la historia de Hollywood. Le seguía la progresión de una vida marcada por un episodio de violencia, sexo, y sadomasoquismo extremo entre revólveres y faldas en llamas. Gran parte de ello inventado, ya eran frutos de otras vidas que se remodelaban al personaje ya creado, y haciendo más enfasis en la intrusión de la fantasía en los relatos. Un romance improvisado fruto de una mirada entre dos amantes, una mirada cruzando el Sena. Aventuras en Egipto, siendo raptados por unos fanáticos enamorados del jamón serrano.
jueves, 12 de agosto de 2010
12/08/10
La muerte en el infierno de los bolis gastados
Es un calvario aquel mundo infernal en el que viven todos los bolígrafos gastados. Pensadlo bien, qué existencia tan precaria; te abandonan en cualquier lugar, en vez de tirarte a la papelera. Siempre te vuelven a coger para probarte y hacerte ver una y otra vez lo inútil que eres. Una desgracia de infierno.
Es un calvario aquel mundo infernal en el que viven todos los bolígrafos gastados. Pensadlo bien, qué existencia tan precaria; te abandonan en cualquier lugar, en vez de tirarte a la papelera. Siempre te vuelven a coger para probarte y hacerte ver una y otra vez lo inútil que eres. Una desgracia de infierno.
martes, 10 de agosto de 2010
Luas y sus problemas
Los problemas de Luas comienzan el día en el que el protagonista, que vive una vida feliz, es secuestrado por una mente maligna conocida como Javichulo. Ese día Luis fue despojado de toda felicidad para sumergirse en un oceáno de problemas que arrastrarían a una infinidad de personas por numerosos momentos estrafalarios y extraños, hasta el mismísimo fin del mundo.
La serie que se emitió paralelamente sobre el propio Luas, caricaturizando sus problemas, no resultó ser tan extraña como la vida real. Con sus altibajos en la audiencia de Oceanía, la serie se mantuvo en antena con los esfuerzos de su productor jefe, el Nigrojaque. Nuestro antagonista.
El pasado de Luas esconde la mayoría de las incognitas, el principio de la creación de un marco social que enloquecería a cualquiera. Un amigo de la infancia que se venga años después de una humillación pública en el colegio.
El diablo vuelve a buscar sus respuestas.
En definitiva los problemas de Luas se centran en torno a dos cosas. El sexo homosexual y las drogas.
"Luas, Javichulo y Jose Jones, tenían una relación muy especial. El primero tenía problemas, el segundo tenía una gran obsesión sexual homosexual y el tercero, enfermo de no drogarse, era un fan incondicional de ambos."
- Los problemas de Luas. 2009-?
Por Jose Jones.
http://muchosproblemas.blogspot.com
La serie que se emitió paralelamente sobre el propio Luas, caricaturizando sus problemas, no resultó ser tan extraña como la vida real. Con sus altibajos en la audiencia de Oceanía, la serie se mantuvo en antena con los esfuerzos de su productor jefe, el Nigrojaque. Nuestro antagonista.
El pasado de Luas esconde la mayoría de las incognitas, el principio de la creación de un marco social que enloquecería a cualquiera. Un amigo de la infancia que se venga años después de una humillación pública en el colegio.
El diablo vuelve a buscar sus respuestas.
En definitiva los problemas de Luas se centran en torno a dos cosas. El sexo homosexual y las drogas.
"Luas, Javichulo y Jose Jones, tenían una relación muy especial. El primero tenía problemas, el segundo tenía una gran obsesión sexual homosexual y el tercero, enfermo de no drogarse, era un fan incondicional de ambos."
- Los problemas de Luas. 2009-?
Por Jose Jones.
http://muchosproblemas.blogspot.com
lunes, 9 de agosto de 2010
El despacho de la bestia
La luz oscura al final del salón, evocaba en mí un cúmulo de sensaciones desagradables. El claro ambiente onírico que se respiraba en el aire, no me sorprendía en absoluto, me parecía normal y miraba através de él.
El salón en el que estaba, era igual que el de mi casa, pero con variaciones. No teníamos la lampara de techo de cristal Schzwaroski que tenemos colgando del techo, en su lugar había una liana verde oscuro en forma de U, de la que colgaba un mono aguantando un foco del tamañano estadio de fútbol. Esto por poner un ejemplo que entonces, no me sobresaltaba ni causaba en mí sensación alguna.
No sé porque hube de levantarme con aquella sensación amarga, había estado dormido. Aquel que estaba en un salón oscuro no era yo, si no mi personaje.
Hacía un rato que el salón se había sumido en la penumbra, pero había un rincón especialmente oscuro, del que provenían extrañas palabras, probablemente en arameo antiguo. No me podía mover, tanto podía ser por la situación de pánico extrema que estaba viendo, como por un efecto contradictorio del propio sueño que se empeña en hacernos fracasar. Escribo esto aun con la angustia en el corazón, el miedo y la desesperación no se puede eliminar del alma. La habitación, aunque yo seguía sin prestarle atención alguna a estas irregularidades, era completamente cambiante llegados a este punto. Recuerdo contar hasta 6 mesas distintas, y como ya he dicho entender que era distintas porque así era. Pero las he contado, eran 6.
No consigo escribir con calma, la mano me tiembla y tengo mucho frío. Algo ha vuelto conmigo, no me siento seguro y no me siento a salvo. Necesito plasmar estas sensaciones, son una guía para desvelar si he enloquecido o sólo sigo soñando.
Durante lo que fueron, en apariencia, minutos que duraban siglos, la completa tiniebla se fue apoderando de la habitación, absorbiendo más color así como avanzaba hacia mi. No hubo estado a más de 1 metro la oscuridad de mí, que empecé a ver que algo era claro en su interior, había una pequeña luz que brillaba como en la lejanía. Me aventuré a correr hacia ella, dentro de esa oscuridad impenetrable había algo que refuljía, y con ese sentimiento positivo consegui de nuevo mover las piernas y avanzar en la oscuridad. La oscuridad realmente se ha apoderado hoy de París, no entra una sola franja de luz por las ventanas, ni se oye el parloteo de las putas saliendo del Moulin Rouge. Puede ser que él... Haya salido a través de mi sueño? Sigo durmiendo? Debo acabar de plasmar las imágenes, empiezo a olvidar y presiento que cuando acabe podré descubrir qué ocurre en mi habitación, veo una luz oscura al final del pasillo.
Caminé durante posiblemente largos km de oscuridad, hasta llegar a la luz. Debajo de esa luz había una puerta de madera, con un pomo plateado de un tigre de bengala con un aro en la boca. No piqué, entré ya que estaba visiblemente abierta y me sentía tentado a saber qué había ahí. Era el punto que marcaba la luz, la única luz. Entré, tengo recuerdos de una sensación de oler a hoja rancia, libro antiguo. Había así pues, muchas estanterías con libros a los lados de la habitación. Al lado de la entrada había una pequeña planta adornada con unas bolas de navidad, aunque estaba estaba gris y visiblemente muerta. Unas sillas formaban un corro alrededor del escritorio, en el que había una máquina de escribir, innumerables tacos de hojas blancas y unas plumas Remington-Steele dispersadas a lo largo y ancho de éste. El ambiente era cargado y por todo se acumulaba porquería. Sentado sobre el sillón de aspecto confortable que presidía todo aquella oficina de utratumba, se encontraba el ser al que he llamado "Ladrón de conciencias". Como nariz, larga trompa azul oscuro, colgaba y chorreaba de color azul más claro como un grifo mal cerrado. La cara también color azul oscuro, completamente calva, con la piel llena de arrugas, bajo las cuales más que ver, se podían suponer unos ojos pequeños y oscuros. Vestido con un atuendo que no acierto a describir, machacaba las teclas de la máquina con unas manos diminutas, azul oscuro y con 3 dedos muy largos cada una, que se movían con gracilidad y perfecta sincronización, como colas de lagarto.
Oigo esa voz aun, oigo esos lamentos cortados y ese idioma infernal que no podía comprender, que no era humano; Pero que aun así evocaba en mí la sensación de morirme de repente. Siento que esta experiencia me ha afectado más de lo corriente, y si me equivoco creo que debería preferir que la locura me hubiera llevado. No quiero enfrentarme al Ladrón de conciencias, no quiero volver a tenerlo cerca. No quiero volver a oir su voz, estridente. entrecortada y penetrante que me repetía esa conjunción de sonidos que me van a atormentar toda la vida, y no acabarán hasta que esta acabe. Decía algo como: Glu jkiu yhedrqa somvrgeu lomoaxmjnqa. Sí, chorrea su nariz mientras habla, puedo oírle ahora aquí. Ha penetrado en mi vigilia, y me sigue repitiendo sus mismas palabras, que machacan mi alma sólo de pensar en recordarlas. Esto tiene que significar de todas formas que yo estoy loco, pero si estoy loco esto yo lo estoy viviendo igual y preferiría estar cuerdo y poder elegir morir. Si tengo que vivir con esto prefiero acabar con mi vida. Quiero saltar por la ventana, pero no puedo, mis pies no se pueden mover. Será la terrible sensación de pánico que me provoca este momento.
El salón en el que estaba, era igual que el de mi casa, pero con variaciones. No teníamos la lampara de techo de cristal Schzwaroski que tenemos colgando del techo, en su lugar había una liana verde oscuro en forma de U, de la que colgaba un mono aguantando un foco del tamañano estadio de fútbol. Esto por poner un ejemplo que entonces, no me sobresaltaba ni causaba en mí sensación alguna.
No sé porque hube de levantarme con aquella sensación amarga, había estado dormido. Aquel que estaba en un salón oscuro no era yo, si no mi personaje.
Hacía un rato que el salón se había sumido en la penumbra, pero había un rincón especialmente oscuro, del que provenían extrañas palabras, probablemente en arameo antiguo. No me podía mover, tanto podía ser por la situación de pánico extrema que estaba viendo, como por un efecto contradictorio del propio sueño que se empeña en hacernos fracasar. Escribo esto aun con la angustia en el corazón, el miedo y la desesperación no se puede eliminar del alma. La habitación, aunque yo seguía sin prestarle atención alguna a estas irregularidades, era completamente cambiante llegados a este punto. Recuerdo contar hasta 6 mesas distintas, y como ya he dicho entender que era distintas porque así era. Pero las he contado, eran 6.
No consigo escribir con calma, la mano me tiembla y tengo mucho frío. Algo ha vuelto conmigo, no me siento seguro y no me siento a salvo. Necesito plasmar estas sensaciones, son una guía para desvelar si he enloquecido o sólo sigo soñando.
Durante lo que fueron, en apariencia, minutos que duraban siglos, la completa tiniebla se fue apoderando de la habitación, absorbiendo más color así como avanzaba hacia mi. No hubo estado a más de 1 metro la oscuridad de mí, que empecé a ver que algo era claro en su interior, había una pequeña luz que brillaba como en la lejanía. Me aventuré a correr hacia ella, dentro de esa oscuridad impenetrable había algo que refuljía, y con ese sentimiento positivo consegui de nuevo mover las piernas y avanzar en la oscuridad. La oscuridad realmente se ha apoderado hoy de París, no entra una sola franja de luz por las ventanas, ni se oye el parloteo de las putas saliendo del Moulin Rouge. Puede ser que él... Haya salido a través de mi sueño? Sigo durmiendo? Debo acabar de plasmar las imágenes, empiezo a olvidar y presiento que cuando acabe podré descubrir qué ocurre en mi habitación, veo una luz oscura al final del pasillo.
Caminé durante posiblemente largos km de oscuridad, hasta llegar a la luz. Debajo de esa luz había una puerta de madera, con un pomo plateado de un tigre de bengala con un aro en la boca. No piqué, entré ya que estaba visiblemente abierta y me sentía tentado a saber qué había ahí. Era el punto que marcaba la luz, la única luz. Entré, tengo recuerdos de una sensación de oler a hoja rancia, libro antiguo. Había así pues, muchas estanterías con libros a los lados de la habitación. Al lado de la entrada había una pequeña planta adornada con unas bolas de navidad, aunque estaba estaba gris y visiblemente muerta. Unas sillas formaban un corro alrededor del escritorio, en el que había una máquina de escribir, innumerables tacos de hojas blancas y unas plumas Remington-Steele dispersadas a lo largo y ancho de éste. El ambiente era cargado y por todo se acumulaba porquería. Sentado sobre el sillón de aspecto confortable que presidía todo aquella oficina de utratumba, se encontraba el ser al que he llamado "Ladrón de conciencias". Como nariz, larga trompa azul oscuro, colgaba y chorreaba de color azul más claro como un grifo mal cerrado. La cara también color azul oscuro, completamente calva, con la piel llena de arrugas, bajo las cuales más que ver, se podían suponer unos ojos pequeños y oscuros. Vestido con un atuendo que no acierto a describir, machacaba las teclas de la máquina con unas manos diminutas, azul oscuro y con 3 dedos muy largos cada una, que se movían con gracilidad y perfecta sincronización, como colas de lagarto.
Oigo esa voz aun, oigo esos lamentos cortados y ese idioma infernal que no podía comprender, que no era humano; Pero que aun así evocaba en mí la sensación de morirme de repente. Siento que esta experiencia me ha afectado más de lo corriente, y si me equivoco creo que debería preferir que la locura me hubiera llevado. No quiero enfrentarme al Ladrón de conciencias, no quiero volver a tenerlo cerca. No quiero volver a oir su voz, estridente. entrecortada y penetrante que me repetía esa conjunción de sonidos que me van a atormentar toda la vida, y no acabarán hasta que esta acabe. Decía algo como: Glu jkiu yhedrqa somvrgeu lomoaxmjnqa. Sí, chorrea su nariz mientras habla, puedo oírle ahora aquí. Ha penetrado en mi vigilia, y me sigue repitiendo sus mismas palabras, que machacan mi alma sólo de pensar en recordarlas. Esto tiene que significar de todas formas que yo estoy loco, pero si estoy loco esto yo lo estoy viviendo igual y preferiría estar cuerdo y poder elegir morir. Si tengo que vivir con esto prefiero acabar con mi vida. Quiero saltar por la ventana, pero no puedo, mis pies no se pueden mover. Será la terrible sensación de pánico que me provoca este momento.
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